Ella muerta, recostada sobre el césped húmedo, de su cabello salían toda clase de bichos negros, marrones, rojos, amarillos.
Ella húmeda por la lluvia que desde la noche anterior no paraba.
Su vestido blanco que caía de su cuerpo al pasto extendiéndose a su alrededor, un zapato rojo a unos centímetros de distancia y el otro puesto en su pie izquierdo, su mano sujetando con fuerza un pequeño pedazo de papel.
Ella húmeda por la lluvia que desde la noche anterior no paraba.
Su vestido blanco que caía de su cuerpo al pasto extendiéndose a su alrededor, un zapato rojo a unos centímetros de distancia y el otro puesto en su pie izquierdo, su mano sujetando con fuerza un pequeño pedazo de papel.

2 comentarios:
sube mas cuentos tuyos Sarita me encanta como escribes aun tengo uno que me regalaste te acuerdas...ANGEL.
WOW!!! gracias!!!aun lo tienes divinisimo, jajaja, como estas? milagro de la vida saber de ti!!!
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